los vidrios que cubren mis ojos café son cada vez más gruesos. cuando los usé por primera vez, con una montura ovalada, de metal, eran mucho más livianos.
¿será que el paso del tiempo ha hecho que esos vidrios no me dejen ver o sentir a los fantasmas, como antes? no los veo, pero los escucho. los escucho todos los días. esos fantasmas que rondan las internetes, las páginas, los foros, las listas de msn. esos fantasmas de web cam, de encuentros oscuros, de...
me siento apenado, y no por los fantasmas, sino por las palabras no cumplidas, por la inocencia en la mirada perdida, por mis horas esperando una llamada que... no llega.
y se fue. que ya fue.
va apenado por los caminos oscuros, va apenado con la esperanza de...
no me quejo. sé que soy el único responsable de su alejamiento, de la existencia de ese fantasma "p", de un post como el de ayer, de su alejamiento, de sus negativas cuando le digo "salimos?".
¿saben? no me quejo, pero duele. y duele mucho.
hoy me enteré de algo que me dejó muy cortado, muy mal, muy triste... no logro aceptar que eduardo y yo ya no estamos... y menos que eduardo liga con gente. y yo sigo amandolo. y yo aún deseo decirle que todo puede arreglarse, que podemos salir adelante, que podemos ser felices. ¿cómo hago para acercarme a ti, eduardo?
me dicen que camine, que corra, que salga de mi cuerpo hacia la nada, hacia aquel lugar inexistente donde no está tu recuerdo, tu presencia, tu aroma. y no puedo, se hace más grande, más fuerte, más tuyo.
¿por qué diablos te quiero tanto, me desprecias y yo incapaz de arrancarte?
te quiero mucho.
un beso, desde mi lugar inexistente de ceniza.
es demasiado extraño para explicarlo. simplemente lo extraño, lo quiero... y sin embargo sé que no quiere que ni me acerque a su vida, a sus días, a su cuerpo, a su alma. no importa, ya me cagué, así que... adelante. pandam.
Sábado 28 de octubre a las 7pm... Vi a Eduardo por primera vez después de casi un mes, y me sentí genial... No porque hayamos regresado, sino porque me sentí demasiado bien a su lado, abrazados, besándonos... Me sentí alegre... Esa alegría que no sentía desde hace mucho.
Me da miedo que se vaya, que me olvide... Que conozca a alguien y me olvide... Que nuestra amistad pase a lista de cosas pendientes para cuando haya tiempo... Para después de su casa, de la universidad, del novio (cuando tenga, espero que no sea pronto), de los amigos...
De todos modos la pasé demasiado bien. Me sentí vivo... Me sentí feliz...
Espero repetir lo de ayer, y ser feliz con Eduardo, aunque sea por breves momentos...
---
Después de que se fue regresé al Mhol, pero me fui minutos después. Ni ganas de ingresar a la fiesta tuve. No quería bailar solo, o con algún extraño. No quería rozar otro cuerpo al bailar, no quería hablar con otra persona... Y no quería verme sin él.
Y vine a casa... A soñar con él, a sentirme bien porque nuevamente vi al hombre que tan feliz me hace, a la persona tan especial y a la que quiero tanto... A mi nuevo amigo...
¡Gracias, Panda!
El mes no ha sido facil ni feliz. Esoy mejor, o por lo menos ya no lloro tanto, pero lo extraño tano o más que antes.
Hoy vi un catálogo de mi mamá... No hemos terminado octubre pero el catálogo dice, en letras doradas, "Deja tu amor brillar. ¡Es Navidad!". Y recuerdo tan dorado su rostro la noche del 24 de diciembre, cuando junto a su mamá lo abracé fuerte, le dije que lo quería... Y luego presentamos a nuestras madres...
Él estaba hermoso, nunca lo vi tan hermoso, creo. Y estábamos muy nerviosos. Me sentía volar... Me sentía el hombre más feliz del mundo...
Y recuerdo la tarde del 25, cuando me recogió al salir de la radio y caminamos con Pedro e Ian a la playa...
¡Que cosas! Nosotros que no sabíamos cómo ayudarlos para que se reconcilien, y ellos que terminaron días después... Nosotros hablando de qué errores no queríamos cometer, ellos pensando que nosotros seguiríamos juntos para la siguiente navidad... Y ahora, al 26 de octubre del 2006, Ian y Pedro llevan más de un año como pareja, y desde el 15 de septiembre oficialmente terminó la nuestra....
Sé que no me quiere más como lo quiero yo, que mis estupideces hicieron que se desenamore y que soy el que causó el estado actual de nuestra relación.
¿Por qué no puedo reparar el daño hecho? ¿Por qué no puedo ir a su casa y darte un abrazo fuerte, besarlo, decirle que no hay que temer, que estamos juntos nuevamente, que nada ha cambiado? ¿Por qué no puedo llegar a casa después del trabajo y llamarlo a casa y decirle "bebé, llegué bien, ¿cómo te ha ido? ¿me extrañaste? yo sí. estuve pensando en ti y te escribí un poema. gracias por los chocolates que dejaste en mi oficina, estaban muy ricos. quisiera que nunca se acaben, porque me remiten a ti siempre. duerme bonito, sueña conmigo que yo soñaré contigo. nos vemos mañana, ¿te recojo de la universidad o me recoges del trabajo? ya, yo también te quiero mucho. un beso, pandita"?
No volvería a construir frases hirientes. No volvería a discutir o armar discusiones por cosas insignificantes. No volvería a decirle "no vengas, estoy ocupado". No volvería a decir "estoy cansado, hablamos mañana".
Sin embargo ya todo es inútil. Sigo enamorado, pero no sirve de nada, no le importa.
Pero tengo miedo... un miedo más grande: que no quiera ser mi amigo. Porque intento e intento verlo, hacer las cosas que hacen los amigos... Como verse, hablarse, salir... Y hasta ahora, nada.
¿Será que hasta su amistad he perdido?
Me dicen que piense con la cabeza y no con el corazón...
Por pensar con la cabeza dije las cosas que dije ese 15 de septiembre, cosas que no quería decir y que no sentía. Y las dije mucho tiempo antes. Y por pensar la cabeza estoy sin Eduardo, sin el cariño que tanto necesito, sin la persona a la que tanto añoro.
Por pensar con la cabeza estoy cagado...
Y ahora que pienso con el corazón y le pido una oportunidad no me quiere más.
Quiereme, por favor. Te lo ruego. Hago lo que me pidas, pero quiereme.
