Puercoespín
En el verano Milenka nos contó una historia acerca de un par de puercoespines que se amaban, pero que con sus espinas se hacían daño, mucho daño.
Después de intentar infructuosa y doloramente estar juntos, decidieron abrir sus caminos una y otra vez, igual sin éxito: necesitaban a un puercoespín a su lado.
Ello hizo que, finalmente, se hicieran más fuertes y que puedan estar juntos sin dañarse...
Yo me pregunto qué sucede cuando uno de los puercoespines ya está listo para estar junto al otro sin dañarlo y sin dañarse, y el otro simplemente quiere mandar al otro lado del oceano al primero.
Lea este blog. Por ahí vamos.
