Quiero odiarte
Quiero odiarte porque con tus manos me haces mierda, porque ya no sientes ni una puta pisca de cariño por mi y yo sigo acá, cagado, intentando robarte un beso, un abrazo, una palabra de cariño.
"Por favor, te pediría que ya no toques más el tema si quieres que sigamos conversando".
Ok. Ya sé las nuevas reglas del juego. Mientras tanto, por lo menos sé que puedo contar con este espacio para escribir todo lo que me gustaría escribirle, para decirle que lo amo, que deseo tenerlo junto a mi, que deseo verlo, que extraño su mirada posándose en mi, que extraño sus caricias, sus abrazos, sus besos, que me diga que me quiere, que confie en él, que el mundo no es tan malo, que puedo soñar, que lo tengo a mi lado.
Quizás tenga razón, no debo escribir cosas que me hieran. Pero no me hiere pensar que podemos estar juntos nuevamente, que me das una oportunidad de hacerte feliz, y de ser feliz viendote sonreir.
¿A dónde se fue el amor que decías sentir? ¿A dónde se fue ese cariño? ¿A dónde se fueron tus palabras? ¿Fueron mentiras? ¿Me mentiste todo este tiempo?
Dímelo. Dime que eran mentiras. Dime.
Aunque mejor dime que me amas, o que, por lo menos, me estimas. Que podemos intentarlo.
¿A qué le tienes miedo? ¿A que resulte y a que seamos felices? ¿Le tienes miedo a que alguien que no seas tu te haga feliz? Dime a qué diablos le tienes miedo.
¡Maldito racionalismo, dejate llevar y quiereme!
Y si no me quieres más, deja que te quiera.
10.10pm / 03.10.2006
